Wednesday, August 8, 2007

¡Brilla Diamante!--Perfil bajo, modesta producción, arriesgada exploración musical: Villa Diamante nos sorprende y nos gusta.

ENTREVISTA: JAVIER GOVER / FOTOS: PABLO HERNÁNDEZ / PRODUCCIÓN: MARIANO FERRERO

Está probado, Diamante no para de descorchar cabezas en la pista de baile. Después de pasar años en las cuevas porteñas, el 2006 fue su año. Comenzó con el despegue definitivo de la mano de Bad Boy Orange como warmer up favorito del venerado Drum & Bass +160 para luego co-fundar el club ZIZEK, y consolidarse, por primera vez, como residente en los miércoles urbanos de Niceto. Y sin haber dejado de transportarse en colectivo, entre gallos y media noche, el bastardo abandonó las fiestas de amigos y los sótanos para ser catalogado como uno de los 4 mejores DJ argentinos por la superestilizada D-mode. A horas de su vuelta de Río de Janeiro –donde fue invitado por un festival solidario- y en el más fiel de los medios de transporte, logramos hacerle esta entrevista.

¿Que pensaste estudiar cuando terminaste el colegio?
Cine. Mi secundario fue técnico en publicidad. De esa manera seguí e hice fotografía y cine y me dije “esto no es lo mío”.

¿Cómo fue tu primer acercamiento a la música?
Con la computadora probando y jugando un poco y haciendo mierda la música de otros, sampleando y haciendo ruido.

¿Y cómo te acercaste a la tecnología?
Después del secundario mi viejo compró una computadora, berreta, muy, muy hogareña, y ahí fue cuando empecé a probar, a jugar, a ver paginas y a ver que había dando vueltas.

¿Y en esa época, cuando ibas a bailar, qué te gustaba y qué te incomodaba de los boliches?
No iba a bailar mucho, iba mas a recitales, iba a ver a Babasonicos, o a ver a bandas que venían que me gustaban. No iba a bailar, no bailaba mucho. Empecé a bailar a los veintipico, ya medio grande.

¿Cómo surge la idea de mezclar música y generar algo nuevo?
Eso surgió jugando. Empecé a generar música desde mi computadora, cortaba pedazos de música ajena y la iba intercalando para ver qué pasaba, tengo muchos mashup, que no sabía que lo eran. Mucha gente me dijo: “¡yo hacía mashup en el 84!, pero no le decía mashups”. Y sí, obvio, siempre se jugó con eso de mezclar música.

¿Te acordas cual fue el primer mashup que hiciste y de dónde sacaste la música de tu primer mashup?
El primer mashup, hecho y derecho no me acuerdo. Me acuerdo que hacía temas sampleando a Britney Spears y agarrando vocales de otra cosa diferente y bajándole el tempo. Yo jugaba mucho y hacía cosas que decía que eran dub, pero no, ni en pedo, eran una monstruosidad, y después tal vez jugaba con algún tema de Intoxicados. Tengo uno de Wu Tang Clan con Errorsmith, que es también medio hip hopero, estaba bueno. Ese fue uno de los primeros que me acuerdo.

¿En qué año fue esto de los primeros mashups?
Como en el año 2002, 2001. O sea en el 2000 empecé a samplear cosas y a probar y en el 2002 habré hecho los mashups.

¿Y dónde fue que empezó a bailar la gente por primera vez con tu música?
La gente empezó a no bailar en Boquitas Pintadas. Toqué un par de veces ahí, bajaba música difícil y era difícil que la gente bailara, después fue en cumpleaños de amigos, casas de amigos, donde la movía un poco más. En Boquitas lo que hice fue algo experimental. Presenté lo que estaba haciendo que era difícil de escuchar porque era bastante psicodélico en cierto punto. Un pop psicodélico raro.

¿Lo de Boquitas Pintadas fue tu camino rápido hasta el Drum & Bass +160?
El camino fue pasar por un montón de lugares chiquitos, tocar para ver qué pasaba y mostrar lo que hacía. Toqué en muchos lugares para nadie o para poca gente, pero le busqué la vuelta para que gustara, que es un poco el sentido; y le fui llevando sets a Bad Boy Orange en el 2001 y en 2002, y un día, tiempo después, me escuchó y le gusto. Y a partir de ahí me fueron llamando.

Y en esa época de experimentación, ¿cuál fue el mashup mas extraño que hiciste y cuál el mejor?
El que más me gustaba era el de Wu Tang Clan con Errorsmith. Estaba bueno, era divertido. Y malos hice 150.000, siempre que hago mashups tengo 5 malos y 2 buenos, los malos los tengo guardados en mi computadora.

¿Sos consciente de ser parte de una nueva generación de DJs que está cambiando la cultura musical en la pista de baile?
Yo creo que sí. Hay un montón de DJs que están dando vueltas que tienen otra forma de ver la pista y la música. Me parece que una de las grandes experiencias es que no son DJs de estilo. No son DJs que pasen un solo estilo. En general me parece que los DJs están haciendo bien las cosas, se están jugando con muchos estilos diferentes, probando cosas. Están mezclando cumbia con dubstep, que es un género inglés, y no tiene nada que ver con la cumbia. Daleduro está haciendo eso, Oro 11, mezcla dancehall con cumbia, ese es un punto importante que los diferencia con los DJs de techno, que hacen techno, electro y trance.

¿Cómo es el tema, para vos la gente busca una nueva cadencia en el baile y aparecen los DJs; o los DJs son los que marcan la tendencia?
Creo que la gente busca, se aburre de las cosas y va buscando, y se debe aburrir de la parte techo-electro-pop, bastante repetitivo y sin vocales, y en algún momento se va a aburrir de la cumbia también, es decir, estamos en un punto en el que la música que le estamos pasando a la gente le gusta. Pero también me parece que cuando la gente se aburre de algo, se aburre.
Hay que estar siempre renovándose. Creo que en cierto punto lo marca la gente, pero si el DJ no propone, la gente no le pide tampoco. Es una ida y vuelta medio raro.

¿Cómo clasificarías a los DJs en la actualidad? ¿Podes dar un ejemplo de cada rama de la “clasificación Diamante”?
Me parece que están los DJs. que pasan el 4x4 estándar, que es todo lo que tiene que ver con el dance, música que está buena y que en su momento estuvo buena, pero que ya no está en su mejor momento. Después están los que pasan también el 4x4, electro tecno, pero le ponen su visión y lo hacen bien. DJ Pareja es un referente importantísimo en lo que es la música bailable. Yo aprendí a bailar con Pareja y con Gustavo Lamas. Ellos son como mis padrinos en la pista. Me parece que están haciendo la parte electrónica y la están haciendo muy bien. Después hay un montón que están haciendo la parte electrónica pero más para el lado del dance, y hacen lo que sea para que la gente baile poniendo algo muy arriba.

¿Existe una predisposición diferente entre el porteño y el extranjero ante los sonidos nuevos?
Quizás el efecto es el mismo, pero pasa por un lugar diferente, ponés un tema de cumbia y el extranjero la delira porque no sabe lo que es, porque no entiende nada, porque está buenísimo y porque es un ritmo nuevo, y el argentino la delira porque es la cumbia, algo que ya conoce, que tiene un ritmo muy bailable, la cadencia es muy llevadera, la gente con la cumbia la flashea. Pero también en mi caso pasa con los mashup, busco siempre que una de las puntas sea algo que a la gente le guste y que esté bueno y que me guste también a mí.

El hecho de estar en una cabina, a una distancia del suelo superior a la del resto de la gente, manipulando botones y crossfaders; decidiendo la velocidad de los cuerpos ¿Analizas a la gente desde la cabina? ¿Podés concluir algo sobre su comportamiento al final de la noche?
A mí en realidad me da un poco de vergüenza y no miro mucho la pista, que es un súper error. A veces trato de hacer el esfuerzo de ver que pasa ahí en la gente y ver cómo reaccionan, que es parte del trabajo de DJ: ver qué pasa ahí e intentar entenderlo para saber dónde ir. Y también está el capricho propio del DJ, hoy yo quería pasar Morrisey y lo pasé y capaz que no era el momento, pero yo tenía ganas, a veces soy muy caprichosos. A las reglas del DJ en sí no suelo darle mucha bola. Los DJs buscan mucho que entre tema y tema tengan el mismo tempo y yo capaz que mezclo dos temas por concepto, busco que estén relacionados por ser de la misma época y puede ser que el ritmo sea más acelerado o más lento, pero en relación al concepto está bien. Y a veces la gente se copa, y a veces no.

¿Y alguna vez pasó algo medio raro en la pista?
A veces es muy divertido ver cómo la gente reacciona o pasar algo que la gente no imagina que puede suceder, una vez vino una chica llorando emocionada por el tema que había pasado. Y muchas veces pasa que la gente escucha algo que no imaginaba que jamas lo iba a estar bailando y lo baila y me parece que deliran y eso está bueno, es muy divertido. Yo juego mucho con el tema de las referencias y que los referentes que suenen tengan las tres puntas que siempre manejo: que sean cosas conocidas, que me gusten y que tengan una emoción. Por otro lado, que las bases que suenan no sean totalmente estándar, busco que las bases no sean típicas, que la base sea conocida pero a su vez algo diferente.

¿Cómo definís al “Diamante Style”?
Pasa un poco por los tres puntos que comenté antes y porque intento en un set ir de un estilo y después pasar a otro y que ese lleve a otro, y si en la misma noche puedo pasar 5 estilos diferentes y un montón más que no se sabe qué estilos son, ese es un punto importante. Cuando toque en Río mi intención era mostrarles hip hop latino, mashups, algo de reggaeton, algo de cumbia y algo de electro. Me parece que eso de pasar un abanico variado está bueno, porque sino la gente se aburre.
Nos bajamos en 6 cuadras.

OK, bárbaro. ¿Que estilo de música es el que más te gusta?
No sé si hay alguno que más me guste, de todos hay cosas que me gustan, y de todos hay cosas que defenestro, hay cosas de reggaeton que no paso, de cumbia que no paso. No hay ningún estilo absoluto. De todos rescato algo que está bueno.

¿Pero hay estilos que te influenciaron más?
El Hip Hop y lo electrónico son dos puntos importantes, que siempre me marcaron.

Una vez te llamaron el Bastardo DJ Villa Diamante, ¿Cómo te sienta eso?
¿Lo de Bastardo?, yo uso la palabra bastard para definir un poco lo que hago, eso de pasar Morrisey después de haber pasado cumbia… Eso es ser un poco bastardo.

¿Cuando no es bastard que música te gusta escuchar?
El Hip Hop, el rock, cuando estoy en casa me gusta escuchar cosas más tranquilas, más guitarreras, escucho mucha música y muy variada... nos bajamos en la que viene. ¿La seguimos mientras caminamos?

Sí, dale. ¿Y mezclarías folklore?
Sí. Lo hice con Mariana Baraj. Pero eso fue puntualmente porque me gustó mucho el disco de ella.

¿Alguna vez hiciste algo con músicos en vivo?
Sí, suelen subir a cantar, siempre tengo piezas instrumentales a mano, por si alguien quiere cantar, intento que se dé ese intercambio.

¿Y por qué tu nombre?
Y creo que Villa Diamante juega con dos polos opuestos de algo, que me parece que es interesante y porque es el lugar donde vivo y me parece que tiene mucho punch. Me gusta que detrás de un nombre haya algo, que tenga cierta idea o concepto. Zizek, Cash Up, el disco que saqué, tienen un juego con lo que hago, y está bueno que tengan un punch, y que la gente se lo acuerde. Y ese es el Diamante Style también. Ahora estoy armando otro disco que se va a llamar Villa Diamante from de barrio.

Postales de Buenos Aires: ¿si te digo Buenos Aires en que pensás?
Creo que la gente bailando es un buen punto…. Pienso en Zizek: ahí la gente baila de una forma particular que no sé si se ve en otros lados y me parece que esa es una buena postal de Buenos Aires en estos tiempos. Algunos bares también son postales. Vivimos en un lugar que está bueno, y que puede estar mucho mejor todavía. Buenos Aires tiene un montón de contradicciones, la gente es buena onda, pero hasta ahí. Buenos Aires tiene mucho para dar.


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93 caracteres: Hay un montón de DJs que están dando vueltas que tienen otra forma de ver la pista y la música

99 caracteres: A veces es muy divertido ver cómo la gente reacciona o pasar algo que no imaginan que puede suceder.
W.

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